Diego Gallardo López (1977). 

Se licencia en Historia del arte por la Universidad de Extremadura, en dicho periodo toma contacto con el mundo de la imagen y más en concreto con la fotografía, “una verdadera forma de entender y plasmar la vida”. En sus inicios realiza diferentes trabajos sobre fotografía rural y retrato in situ. Pero llega el momento, año 2004,  de unir su otra  gran pasión, el flamenco. Desde entonces hasta hoy ha centrado su esfuerzo tal y cómo ha manifestado en alguna entrevista “en poner la fotografía al servicio del Flamenco”.  Se impregnó de  grandes referentes de la fotografía flamenca “me atraparon las fotos de Colita, Pepe Lamarca o Elke Stolzember ". 

Su primera etapa se puede considerar como un verdadero periodo de acopio, fotografías para archivo. Siempre en el ambiente flamenco, fotografía in situ, alejado de estudios y flases intenta recoger a bailaores, tocaores y cantaores; consagrados o iniciados, con los que además llevado por la pasión hacia dicha música en muchos casos le une una enorme amistad. De este periodo surgen numerosísimas  obras demandadas por diferentes medios y que él mismo recogió en  exposiciones que llevó por Sevilla, Badajoz, Cáceres y Madrid.

“Prefiero la dificultad del momento, aunque muchas veces venga acompañado de grandes escollos. Lo pretendido es captar un instante tal y como se presenta. No soy de muchos artificios y arreglos posteriores que pueden hacer perder la esencia”. Esto explica que mucho de su  trabajo esté hecho en las peñas (alejado de grandes teatros y auditorios), rinconcitos donde el flamenco se vive en estado puro y con los sentidos a flor de piel. Es aquí donde Diego Gallardo despierta ante la adversidad del momento las enormes facultades artísticas para plasmar y generar los sentimientos tan flamencos que su fotografía nos ofrece.  

 No podemos pasar por alto su serie Flamencuras, iniciada en 2010, con un archivo de más de 6000 fotografías que ha paseado por diferentes espacios y a la que día a día sigue dando forma: “Flamencuras es una serie-estilo con su evolución, una simbiosis perfecta de flamenco-fotografía con la que me siento muy agusto". 

 Diego Gallardo tal y como señalan ilustres personajes del  mundo flamenco, se aleja de convencionalismos, ahonda en su propio estilo. Busca en peñas, reuniones, concursos y tablaos; el alma, "el arañazo flamenco". Encuadres, procesados, primeros planos para sugerir visualmente flamenco. Con un  estilo propio y personalísimo  Diego Gallardo no es un mero fotógrafo que hace incursiones de cuando en cuando en el flamenco. Decididamente optó por hacer y plasmar en exclusividad este arte. Dicha decisión y no otra pueden explicar su forma de reflejar parte de una esencia que siempre está avalada por una gran afición y un verdadero sentimiento flamenco. Lo que le convierte en un referente dentro de la nueva hornada de fotógrafos flamencos.

Durante este último periodo a expuesto en: Pinto (Teatro Francisco Rabal), Badajoz (Centro Regional de Flamenco), Fuente de Cantos (Sala Zurbarán- Otoño Flamenco), Lisboa (Festival Flamenco de Lisboa), Villanueva de la Serena (Palacio Consistorial "La Jabonera"), López de Ayala (Escuela de Baile La Parreña) , Rivas (Madird) o Boadilla del Monte (Auditorio Municipal). Al tiempo  está colaborando con diversos medios (radio, prensa), en la elaboración de documentales como: “La gran familia Flamenca” para Canal Extremadura o "Por la veredera de espacio y tiempo". Ha estado en  concursos como jurado y sus fotos se están convirtiendo en verdadero testimonio artístico de un periodo flamenco siendo incluso fuente de inspiración de otras disciplinas artísticas.

En la actualidad Diego Gallardo trabaja en la serie "Flamencas con Voz", que fue presentada al amparo del ciclo flamenco en San Isidro que organiza la Fundación Conservatorio Casa Patas. Un homenaje al flamenco femenino cantao, una muestra atrevida, retratos de medio formato, sin aditivos, sin retoques, al margen de la vorágine actual de técnica y técnica que en muchos casos pesa sobre la fotografía. Una muestra que ha tenido gran repercusión y que estará en el Festival Bilbao Flamenco (octubre 2015).

 

Han dicho sobre Flamencuras.

Juan José Gil Sánchez - ARTE PARA LA HISTORIA

Arte para la historia. 

Cantar, bailar, tocar, jalear, todo ello es símbolo de duende, de pasión, de corazón, de fuerza, de brío, de elegancia, de estilo, de queja, de alegrías, de vivencias... en definitiva la vida misma.

Diego Gallardo, en su fotografía, es capaz, desde la dificultad de expresar hechos abstractos, en las realidades de disciplinas como el cante, el baile, el toque o el jaleo, de sacar la esencia más pura del duende en cada momento y plasmarlo y recogerlo con su cámara.

Una cámara que es la prolongación de su alma, porque lo siente y porque lo vive es capaz de extraer lo más profundo del sentimiento de cada artista. El quejido de dolor de un cantaor, la expresión de lucha de un bailaor o bailaora, la manos vacías de un guitarrista que las llena de sonidos negros. Es capaz de captar la elegancia de sus formas, es capaz de coger el duende en su vuelo, como si fuera la última exhalación de un ser en su agonía.

Eso solo es posible si se hace con el sentimiento que Diego pone cada vez que aprieta el botón de su cámara. ¡ay si esta hablara! cuantas anécdotas no contaría, cuantas vivencias no narraría.

Ponerse delante de cualquiera de sus fotografías es como meterse en ella en ese momento mágico y parecer vivirlo en la realidad, es como haber estado sin estar porque su foto es natural sin adornos, todo está en ese instante que pasó una vez y que ya no volverá.

Con Diego Gallardo tenemos la suerte de saber que instantes inolvidables para quien los viviera, también puede vivirlos quien no los vivió. Porque están ahí,  porque él supo captarlo y dejarlo para la posteridad. Fotos que hablan por sí mismas, fotos que dejan huella en quien las mira, fotos que recogen todo el sentimiento del flamenco en su más pura esencia.

Y eso es de agradecer, si delante de su cámara hubo artistas y momentos que han sido recogidos solo es posible porque detrás de esa cámara hay también otro artista. Diego.

Juan José Gil Sánchez. Organizador de las jornadas flamencas de “la Fortuna” y especialista en flamenco.

Laura Zahínos - “EL OBJETIVO DE UN FLAMENCO”

“EL OBJETIVO DE UN FLAMENCO”

Tan reales que impresionan…tan ficticias que enamoran.

Tienen ante ustedes el Arte del Flamenco hecho imagen. Imágenes que se duelen, que se quiebran y que desafían al observador. Lo desafían a entrar en un mundo de sentimientos donde uno aprende a conocer lo más íntimo del ser humano, del ser flamenco.

Si aceptamos el desafío…ya no hay cuartel. Las luces y sombras te embriagan cual vino señorial de olor indescriptible. La fuerza del movimiento con el contrapunto de la templanza te atrapa en una red de sueños que te mece al compás de soléa, de alegrías o de tangos.

Desaparece el objetivo para encararte con ellos, con esos artistas que te cantan, te tocan y te bailan a ti. Un momento mágico que muy pocos fotógrafos consiguen y que Diego Gallardo domina con la maestría de un buen aficionado y con el saber y la elegancia de su técnica fotográfica.

El detalle más insignificante puede describir  toda una escena, el gesto más sencillo puede insinuar lo más profundo de un artista.

No sólo ves sino que tocas, sientes y hasta hueles Flamenco.

Señoras y señores…están simplemente ante la mirada fotográfica de un flamenco.

 

 

Laura Zahínos.  Presentadora y productora  del programa “Entre Palos y Quejios” Canal Extremadura Radio.

Paco Zambrano - FLAMENCURAS

FLAMENCURAS, de Diego Gallardo López

  Diego Gallardo es un joven aficionado de Campanario y genial fotógrafo flamenco que llevas años sacándole emociones a las fotografías con sus Flamencuras, en las que describe lo que ve, lo que piensa,  lo que imagina y lo que siente como aficionado cabal, teniendo ese talento para estar, como dicen los políticos, en el sitio oportuno, en el momento oportuno, pero además sabiendo interpretar y comprender ese momento de la imagen que nos lo dice todo.

  Diego afronta una nueva exposición en la que desde su retina, con esa prótesis, para él ya natural, que es su cámara, dispara una y otra vez en el momento justo para captar el alma del flamenco. El Flamenco, que nació como subcultura en el arroyo del pueblo, y que es el arte que mejor expresa los sentimientos y al ser estos lo más consustancial de ser humano, hoy tiene la grandeza de estar reconocido como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

 Las Flamencuras de Diego son todo un mundo de instantáneas mágicas que él ve, plasma y expresa a través de ese  lenguaje corporal de los artistas, con el que ellos interpretan los sentimientos universales con los que este arte es capaz de definir todas la vicisitudes de la vida y todos los estados de ánimo que le suceden al ser humano: la vida, la muerte, la pena, la alegría……, a través de:

El lenguaje de los ojos, abiertos y cerrados, quizás el más expresivo: -Hazme con los ojos señas- que en algunas ocasiones- los ojos sirven de lengua-.

El lenguaje de las manos, parando, templando y mandando, como en el toreo, ese otro arte convergente, del que nos dejó la mejor muestra nuestro Marqués de Porrina, que cantaba con las manos, supliendo ese déficit de expresividad o de comunicación visual que tapaban sus gafas negras, señas de su marquesado, junto al clavel - pa ver lo que yo quiero-.

El lenguaje de los pies, la percusión natural del baile.

El lenguaje del cuerpo, retorciéndose en ese abandono estético para expresar la emotividad desde lo más dentro. En el baile sobre todo, pero también en el cante y en el toque

Todo eso es lo recoge en sus Flamencuras de Diego Gallardo y el resultado es una auténtica poesía visual flamenca en la que él pone las imágenes captadas, que son como caligramas o acrósticos fotográficos, y el espectador la música y los sentimientos que le inspiran, en forma de cante, baile o toque.

Gracias Diego, por este nuevo regalo testimonial que nos dejas a los flamencos.

Paco Zambrano. Flamencólogo y premio nacional de investigación.

Perico De La Paula - LA BÚSQUEDA DEL DUENDE

“La búsqueda del Duende”

¿Cómo se imprime el sentimiento en un papel?, ¿Cómo se imprime un sonido, una pena, una alegría?;  Y lo que es más difícil aún, ¿Cómo se capta el arte del artista en una fotografía?, su transmisión, su estética, sus pensamientos más profundos, esos que nos hacen sentirnos por segundos conectados completamente con el artista, que nos conmueven y que en ocasiones nos hace hasta llorar.

Cada artista se vale de sus armas para llegar al corazón del público, pero en el caso de Diego Gallardo, la frialdad de una máquina de retratar no es un escollo, ya que el extremeño posee una gran afición y entrega al flamenco,  comprende su misterio y le abre su corazón sin barreras para que un quejío, un lamento, un desplante, una pataíta, un acorde o una nota, se capaz de partírselo en dos mitades.

Esa es la virtud principal del extremeño Diego Gallardo, su afición tan acérrima al bello mundo del flamenco, que hace que el extremeño sea capaz de ver el momento de trance del artista, donde parece que se ha olvidado de lo que le rodea, cerrando ese mensaje tan fuerte entre él y su receptor, lleno de sensibilidad y emotividad con una fuerza que logra conmoverle el alma, virtud que da como resultado una instantánea única e irrepetible, que logra tener  perpetuidad a través del tiempo, siendo elevada a la categoría de grandeza, porque es capaz de transmitir al que observa el sentimiento del  artista.

Tras años tomando imágenes que plasman las distintas facetas del arte flamenco, su gran obsesión se ha convertido en plasmar lo más dramático y profundo del flamenco, buscando nuevas formas de expresión, buscando primeros planos de rostros desfigurados, siluetas,  movimientos, detalles que expresan infinidades de sentimientos flamencos

La fotografía es un autentico intermediario entre la realidad del artista y las grandes masas de público, contiene mensajes y contextos en forma gráfica, que logran la alteración y paralización en el tiempo del sentimiento artístico.

Decía el maestro Francisco Moreno Galván “Cuando un artista flamenco hace una interpretación poseído por el duende, el aire y el tiempo se paralizan, nadie osa moverse ni mirar a otro lado. El que siente se convierte en orante de piedra, por que se le oprime el corazón a fuerza de congoja para abrirse más tarde como escala divina. Para el iniciado, el duende es el arte, el sumun de la esencia, la furia y el tacto exquisito, una gota suspendida y casi inalcanzable”

A Diego Gallardo lo he observado trabajando en muchas ocasiones, pero no necesita el lector de mi palabra como refrenda, sino únicamente mirar su obra, para darse cuenta que cuando al extremeño se le oprime el corazón a causa de la emoción sentimental y contextual que trasmite un artista, no mira para otro lado, sino que busca esa gota suspendida casi inalcanzable con su objetivo y logra plasmar y trasmitir la grandeza del flamenco en su instantánea.

Esa es la grandeza de las instantáneas de Diego Gallardo; “La búsqueda del Duende”.

 

Perico De La Paula; Guitarrista y especialista en Flamenco.

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